Descubrimiento

EL DESCUBRIMIENTO Y DENOMINACIÓN DE CABO DE HORNOS

Había que mantener en secreto para el público el objetivo de la Compañía Austral: “Buscar un paso en el Sur, navegar por él, y también reconocer los países desconocidos ubicados en el Mar del Sur, para hacer escala y frecuentarlos”. Fueron esos países desconocidos los que convencieron a las autoridades de La Haya para patentar la nueva compañía. Lo que se buscaba, después de todo, era una región comercial no explotada.

La protegida VOC no se vería afectada por la competencia. El capitán Willem Schouten preparó las naves Eendracht y Hoorn para zarpar. Jacob le Maire, hijo de Isaac, sería el jefe de la expedición. Recibió instrucciones detalladas de su padre. Ésta era la gran oportunidad de considerar la existencia de un estrecho al sur de Tierra del Fuego, después de leer las descripciones de los viajes por el Estrecho de Magallanes. Sucedía muy a menudo que los barcos después de cruzar el estrecho navegaban a la deriva por las fuertes tormentas y veían más mar que tierra.

La imagen de un “agujero en el sur” había sido incluida en algunos mapas por el cartógrafo Jodocus Hondius (Jacob de Hondt), que había trabajado en Londres muy de cerca con Drake. La intención era que la expedición de la Compañía Austral llegase a Tierra del Fuego en el verano sur para tener más luz diurna y menos tormentas. Con este fin, zarpó en el verano del hemisferio norte (junio 1615), porque se calculaban seis meses para el viaje por el Atlántico.

Parecía demasiado para 6000 millas marinas, pero en la travesía había que destinar unos dos meses y medio para buscar protección y permanecer anclados donde pudieran abastecerse de agua y alimentos. Estas radas y desembocaduras tenían que estar fuera de las regiones dominadas por españoles y portugueses. La ubicación durante la travesía y los puntos reconocibles eran aún incompletos. La latitud geográfica se podía fijar normalmente con exactitud hasta medio grado (aprox. 50 km.); pero no así la longitud geográfica. En dirección esteoeste se apoyaba sólo en la medición de la declinación magnética, la diferencia entre la dirección norte en el cielo, según el firmamento y la de la aguja de la brújula. Esa diferencia había sido fijada en diferentes islas y cabos por los primeros navegantes. Así se continuó el viaje por Sierra Leona y por Brasil.



En la costa patagónica se incendia la nave Hoorn. El 19 de enero de 1616, la Eendracht navega la entrada del Estrecho de Magallanes y se dirige hacia el sur, al encuentro de lo desconocido. El 24 de enero se vio a estribor tierra montañosa, que parecía extenderse infinitamente hacia el este. Jacob le Maire estaba atónito. ¿Entonces, tenían razón los cartógrafos clásicos de que Tierra del Fuego formaba parte de un continente austral? Pero llegando a una punta avistan la apertura de un estrecho. Al día siguiente “con gran alegría” navega por él y el viaje continúa ahora hacia el oeste. El 29 de enero, navegaba el cabo más austral y lo denominaban “Cabo de Hornos”. El camino hacia el Pacífico estaba abierto.